Lectores de mi corazón.
¿Qué hacen ustedes cuando sus hijos no están en casa? Hace poco, mi hija tenía una salida con las amigas, y me enfrenté a quedarme sola en casa. Más allá de las preocupaciones naturales de una mente muy imaginativa, o más bien, una mente muy dramática, una vez se supera el drama, nos enfrentamos a la casa sola, a nuestra propia soledad. A estar solas con nosotras mismas.
Sin embargo ¿Si se imaginan que nuestros hijos dejen de hacer sus cosas que porque que pesar mi mamá sola en casa? Incluso, algo muy común en la adolescencia es que ya no quieran acompañarnos a lugares o situaciones que antes era normal que quisieran estar con nosotras.
Que nos sirva para situarnos en la realidad. La realidad de un ciclo de la vida que no se puede detener. La inevitabilidad del paso del tiempo. Tiempo del que nos volvemos testigos más atentos desde que nacen nuestros hijos.
El tiempo pasa, ellos crecen y tienen que vivir su vida. Y es algo de lo que me he esforzado bastante en hacerme consciente, entre más rápido empiece a entenderlo, mejor para ella y para mí. No es su responsabilidad si decido estar sola cuando ella no está. Ella debe vivir sus experiencias de vida sin culpa. Forma parte de la vida, y, con el tiempo, a medida que crezca, más tiempo pasará fuera de casa, ya sea por sus responsabilidades, sus ocupaciones o por sus planes sociales, o individuales, porque no.
Que salga, disfrute la vida, explore, haga amigos, no es su responsabilidad acompañar a su mamá. Su mamá estará siempre para ella, cuando quiera volver a casa o que sus planes sean juntas, aquí estaré.
Por eso, me esforzado en fortalecer mi relación con ella, no desde que se hizo adolescente, sino desde que nació. Tener una excelente relación con ella ha sido mi objetivo desde siempre. Al mismo tiempo, que entiendo que es un ser humano aparte, con gustos diferentes y necesidades de acuerdo a la etapa de vida en la que se encuentre.
Hija, ve y explora el mundo. Tu mamá está aquí siempre, cuando quieras y lo necesites.