Lectores de mi corazón.
Mi madre, tiene el privilegio de dormir como un bebé. Afortunadamente, a pesar de su edad, no tiene problemas de sueño, y los días que debe madrugar mucho, hace una siesta reparadora y en la noche duerme como si nada. En mi opinión, dormir así, es un superpoder. Creo que todos conocemos a alguien que tiene problemas de sueño, o nosotros mismos los padecemos. Si no es que se nos dificulta dormir al principio de la noche, cualquier cosa nos despierta, como si a las dos o tres de la mañana pudiéramos resolver lo que nos preocupa… Aunque reconozco que en contadas ocasiones si se me han ocurrido buenas ideas.
Como tal, en mi caso no he padecido de insomnio desde hace mucho tiempo, Aunque si es muy común despertarme a horas inapropiadas y a veces me cuesta volver a conciliar el sueño. Dormir bien, definitivamente para mí es un privilegio, sin duda una necesidad básica de todas las personas; sin importar cuántas horas necesite cada quien para funcionar, no hay nadie que diga que sin dormir está al tope de su capacidad.
Sin duda, una de las situaciones más comunes en la vida adulta es tener problemas de sueño. Pero… Les tengo noticias para quienes están atravesando la perimenopausia o la menopausia en sí misma: Uno de los cambios que más nos aquejan en estas etapas son los trastornos de sueño ¡No puede ser! Tengamos en cuenta que se dice el insomnio, uno de los trastornos del sueño más común en la menopausia, puede afectar a un tercio de las mujeres que pasa por ella.
Bueno, vamos a calmarnos. Puede que a ti no te pase, que pertenezcas a ese selecto grupo cuyos cambios corporales en esta etapa de la vida, no deriven en un trastorno de sueño. Y si fuera así, aquí algunas cositas que puedes tener en cuenta. Tal vez también les sirva a todos en general, ¿Por qué no?
Lo primero es identificar el origen de esta situación… ¿Es un problema hormonal? ¿Es un tema psicológico o emocional? ¿Es un factor físico como la apnea? ¿Son los malos hábitos? ¿Es falta de higiene del sueño?
Si lo piensas, con solo responder a estas preguntas, podemos tomar el camino para superar esta situación: Sabremos si necesitamos un suplemento con melatonina (Siempre de la mano de un especialista), aprender técnicas de meditación o de yoga, recurrir a la terapia psicológica, mejorar nuestros hábitos de vida, seguir una rutina adecuada en cuanto horarios y ambiente físico para dormir. Todo con tal de recuperar las anheladas y merecidas noches tranquilas y reparadoras.
En definitiva, importantísima la ayuda médica. No te automediques y ten disciplina para aplicar lo que te recomiende tu doctor. Finalmente, nadie mejor que tú sabe el verdadero significado de “Ten una feliz noche”