Etapas que convergen

Lectores de mi corazón.

Para quienes han tenido la oportunidad de leer mis cartas anteriores, saben que tengo una hija adolescente. Físicamente, su cuerpo se encuentra en toda la revolución hormonal que la prepara para su vida reproductiva. Mientras ella está empezando, mi cuerpo me dice que yo ya estoy finalizando, cosa que como que me alegra y me asusta al mismo tiempo.

Y no me asusta ni mucho menos porque quiera tener más hijos, me asusta porque también han podido ver en mis cartas, he padecido síntomas “molestos” a falta de otra palabra con mis períodos, y temo que sea la antesala de una menopausia difícil.

Aunque no debo predisponerme mis queridos lectores. Sé que lo que tengo que hacer es asesorarme, informarme y si es el caso buscar ayuda médica.

En este momento, debo acoger con cariño los cambios que esta etapa de la vida me traiga, y debo acompañar a mi hija para que también pueda llevar su momento vital lo más saludablemente posible.

Recuerden que las jóvenes a esa edad, pueden sentirse inseguras, ansiosas, tener cambios de humor y tener una autoimagen negativa. Mantener una comunicación asertiva con ellas es crucial (Comunicación que ojalá hayas podido cultivar desde la infancia). Pero para mí lo que es clave, es no olvidarnos de que nosotros mismos también fuimos adolescentes alguna vez. Que fácil es olvidarnos de eso, y no somos capaces de tener nada de empatía con nuestros adolescentes. Naturalmente vivimos nuestra adolescencia en época diferente a la de ellos, pero hay cosas de nuestro adolescente interior que nos pueden ayudar a entender a nuestros adolescentes actuales.

Mientras ellos pasan por sus propias situaciones derivadas de los cambios corporales, muchas de nosotras, madres modernas y empoderadas también debemos lidiar con nuestros propios cambios ¿Quién nos ayuda?

No pierdas la compostura. Reconoce y abraza lo que sucede con tu cuerpo ahora. Aliméntate bien, haz ejercicio, cuida de tu bienestar físico y mental. Así como esperas que tu hija en su momento sepa llevar sus cambios, tú eres su primer ejemplo.

Dormir bien

Lectores de mi corazón.

Mi madre, tiene el privilegio de dormir como un bebé. Afortunadamente, a pesar de su edad, no tiene problemas de sueño, y los días que debe madrugar mucho, hace una siesta reparadora y en la noche duerme como si nada. En mi opinión, dormir así, es un superpoder. Creo que todos conocemos a alguien que tiene problemas de sueño, o nosotros mismos los padecemos. Si no es que se nos dificulta dormir al principio de la noche, cualquier cosa nos despierta, como si a las dos o tres de la mañana pudiéramos resolver lo que nos preocupa… Aunque reconozco que en contadas ocasiones si se me han ocurrido buenas ideas.

Como tal, en mi caso no he padecido de insomnio desde hace mucho tiempo, Aunque si es muy común despertarme a horas inapropiadas y a veces me cuesta volver a conciliar el sueño. Dormir bien, definitivamente para mí es un privilegio, sin duda una necesidad básica de todas las personas; sin importar cuántas horas necesite cada quien para funcionar, no hay nadie que diga que sin dormir está al tope de su capacidad.

Sin duda, una de las situaciones más comunes en la vida adulta es tener problemas de sueño. Pero… Les tengo noticias para quienes están atravesando la perimenopausia o la menopausia en sí misma: Uno de los cambios que más nos aquejan en estas etapas son los trastornos de sueño ¡No puede ser! Tengamos en cuenta que se dice el insomnio, uno de los trastornos del sueño más común en la menopausia, puede afectar a un tercio de las mujeres que pasa por ella.

Bueno, vamos a calmarnos. Puede que a ti no te pase, que pertenezcas a ese selecto grupo cuyos cambios corporales en esta etapa de la vida, no deriven en un trastorno de sueño. Y si fuera así, aquí algunas cositas que puedes tener en cuenta. Tal vez también les sirva a todos en general, ¿Por qué no?

Lo primero es identificar el origen de esta situación… ¿Es un problema hormonal? ¿Es un tema psicológico o emocional? ¿Es un factor físico como la apnea? ¿Son los malos hábitos? ¿Es falta de higiene del sueño?

Si lo piensas, con solo responder a estas preguntas, podemos tomar el camino para superar esta situación: Sabremos si necesitamos un suplemento con melatonina (Siempre de la mano de un especialista), aprender técnicas de meditación o de yoga, recurrir a la terapia psicológica, mejorar nuestros hábitos de vida, seguir una rutina adecuada en cuanto horarios y ambiente físico para dormir. Todo con tal de recuperar las anheladas y merecidas noches tranquilas y reparadoras.

En definitiva, importantísima la ayuda médica. No te automediques y ten disciplina para aplicar lo que te recomiende tu doctor. Finalmente, nadie mejor que tú sabe el verdadero significado de “Ten una feliz noche”

Perimenopausia

Lectores de mi corazón.

Hace unos meses me ha llegado con una revolución hormonal. O eso creía yo. Después de años de regularidad y de síntomas más o menos esperables en cada período, hace unos meses ese menester se enloqueció. Si, básicamente si enloqueció. No hay otra palabra para describirlo.

Si antes podía predecir con cierta certeza el día en que me iba a bajar, a llegar, a visitar, en fin; pasé a una irregularidad en el tiempo, duración y cantidad, Y peor aún, los padecimientos que acompañaban mis períodos, se magnificaron al punto que en algunas ocasiones no me permitian ni siquiera llevar a cabo mis tareas cotidianas. Que pues bueno, ya saben ustedes que soy mamá y ni modo, en este rol toca sacar fuerzas de donde sea, pero cuando me quedaba sola no me provocaba ni pararme de la cama.

Pero como ya paso los cuarenta, como les comenté en alguna otra carta, pensé si tal vez era que estaba iniciando mi camino hacia la menopausia, lo cual aún no me decido si será bueno o malo,

Entre otras cosas que hice por mi salud, fue tratar de entender un poco lo que se me venía, y me encontré con un término de esos rimbombantes con los cuales hay que etiquetar ciertas etapas de la vida… Y pues como ya lo adivinaron desde el título de mi carta de hoy, es la perimenopausia.

Y muy seguramente aquí ya hay lectores qué saben de qué va, la están viviendo o ya la pasaron. Agradecería mucho cualquier consejo que me puedan dar.

Por ahora lo que aprendí es que la perimenopausia, según la muy prestigiosa Clínica Mayo, significa “alrededor de la menopausia”. Hasta suena bonito escrito así. Básicamente es como el puente que hay entre ser reproductivas y dejar de serlo. Es la puerta que se cruza.

El estrógeno, nuestra hormona femenina principal, se encontrará en una “divertida montaña rusa”, subiendo y bajando. Obvio, los ciclos menstruales cambiarán. Y algunas experimentarán síntomas usualmente relacionados con la menopausia. Y otra serie de síntomas que algunas les afecta y a otras no.

Como siempre es bueno consultar a los profesionales de la salud, si te encuentras entre las afectadas como yo, naturalmente hay que consultar. Ya lo hice. Y parece que lo mío, no es la perimenopausia. En otra carta les contaré.