Lectores de mi corazón….
Hay algo que me parece que transita entre lo misterioso y lo majestuoso en el cuerpo anatómicamente femenino: El ciclo hormonal. Hasta la más obtusa de las mentes sabe que es diferente al funcionamiento hormonal de los cuerpos anatómicamente masculinos. Que de por si me parece también admirable.
Volviendo a nuestro ciclo hormonal, lo que me parece absolutamente magnífico es que, si lo conocemos bien, nos conecta maravillosamente con nuestro potencial creativo. Y es que eso forma parte de ese misticismo de ser mujer. Porque siempre se nos relaciona con nuestra capacidad de dar vida, pero lo primero que se nos viene a la mente es dar vida a otro ser humano, y lo que perdemos en nuestro horizonte es que es una capacidad de crear. Tal vez no te has detenido a analizar que tienes unos días que eres tan productiva que sientes que serás la reina del mundo.
Profundicemos un poco, para que todas las mentes comprendan un poco esta ruleta. El ciclo empieza el primer día de la menstruación, con la fase folicular. No me adentraré en las cuestiones científicas, pero aquí la hormona reina es el estrógeno. Días posteriores a la menstruación, probablemente tu humor esté mejor, la mente un poco despejada. Habrá fuerza, energía. Incluso la piel y el cabello se ven beneficiados.
De ahí seguimos con la fase más corta del ciclo hormonal, la ovulatoria, Aquí, la naturaleza obra sabiamente haciéndonos sentir mucho más atractivas. Un golpe de autoestima básicamente a favor de la biología de la reproducción.
La tercera fase es la lútea. La hormona que se produce es la progesterona, que prepara el endometrio en caso de una posible fecundación. En esta fase experimentamos no solo cambios físicos sino también psíquicos. Muchas padecemos aquí el síndrome premenstrual, acompañado de hinchazón, dolor en los pechos, acné, dolor de cabeza, cambios de humor e incluso insomnio. ¡Y todo vuelve a empezar!
Pero el conocimiento es poder, gracias a la información, podemos estar mejor preparados… Y escribo preparados porque no es un tema que solo le atañe a quien lo “padece” sino también a quien lo acompaña. Y a quien lo “padece”, le digo, aprovecha tu ciclo hormonal. Tu poder creativo y creador, está ahí.
Hoy, le escribo esta carta a mi menstruación, querida cammunidad, para agradecerle. Se que reniego mucho, pero también sé que no todo es malo y espero seguir en mi camino de autoconsciencia y sanación.