Lectores de mi corazón….
Hace algunos días, iba caminando con mi padre y pasamos por el lado de una librería, y nos encontramos con un título muy controversial, Rezaba la portada “Amo a mis hijos pero odio ser mamá”. A mi padre, naturalmente le pareció la contradicción más absurda que se pudo haber encontrado, A mi hermana y a mí, que transitamos nuestras vidas en medio de los infinitos avatares diarios que implica la vida moderna de mujeres empoderadas que pueden tenerlo todo, tal vez tratamos de entender un poco el espíritu de tan controvertido título.
Es más, queridos lectores, seguramente sus redes sociales están plagadas de videos de personas que dicen estar arrepentidos de haber tenido hijos, bueno, espero que los hijos de estas personas no los escuchen diciendo eso.
Pero más allá de controversias, tampoco se puede romantizar la maternidad y la paternidad. Venimos de generaciones a quienes nos inculcaron que el deber ser y el sentido de la vida lo dan los hijos, y si bien yo vivo agradecida porque gracias a mi hija he logrado evolucionar como ser humano, tampoco podemos creer que la maternidad hoy es como lo era antes; pero tampoco para decir que uno se anda arrepintiendo como si los hijos se pudieran devolver.
En mi muy humilde opinión, el tema de ser padres actualmente, es una decisión que pone en jaque a nuestras juventudes… Hoy día prefieren tener mascotas. Que me parece muy bien que tengan mascotas, eso sí no al punto de llamarlas hijos. No me enciendan en la hoguera por favor, que solo quien ha tenido un hijo sabe que el amor es infinitamente distinto.
Mejor dicho, esto da para otra carta.