La Menstruación no debería doler… Pero duele

Lectores de mi corazón…. 

Antes de que generar confusiones, en si mismo el acto de menstruar no es doloroso. No vaya a ser que las mentes que bien buscando aquí iluminación no se me vayan más confundidas. 

Entonces, ¿Qué es lo que duele?

Primero, es importante que sepan, queridas mentes, que cuando se tienen períodos menstruales acompañados de dolor, se le llama dismenorrea. Lo más común, dicho en palabras comprensibles, es que se presenten una suerte contracciones en el útero, lo que provoca los calambres (A mí el calambre me baja hasta las rodillas). También puede haber dolor de espalda, náuseas, diarrea, dolores de cabeza, y hasta punzadas en el ano… Si. Aunque no lo crean.

Seguramente debe haber más padecimientos, recordemos que esta es una experiencia absolutamente individual. A unas nos “da más duro”, a otras no tanto, para otras pasa desapercibida. Cada quien tiene su forma de enfrentarlo: Que si el té, que si la bolsa de agua caliente, que si el Yoga, que si los medicamentos. Siempre es bueno conversarlo con algún profesional de la medicina para que reciban una adecuada orientación. Recuerden: Siempre toca que pasar por unos dos o tres antes de encontrar a alguien que te escuche. Todo es normal, dicen ellos. Me imagino que sí (Modo sarcasmo activado).

¡Ojo! Si hay fiebre, cambios drásticos en la intensidad del dolor, ni los calmantes ayudan, O cuando ya interfiere demasiado con la vida diaria… En situaciones así se debe acudir al médico de inmediato.

Y acompañando toda esta sintomatología física, viene la mental. No se sabe que es peor. El estado de ánimo cambia abruptamente, por más bien que anden las cosas en la vida.

Entonces, queridas mentes lectoras, creo que autoconocerse, es básico. Conocer nuestro cuerpo, nuestro ciclo y lo que mejor funciona para cada quien. Ser consciente de nuestro estado mental y cómo cambia. Es esta consciencia lo que nos permite sobrellevar mejor un proceso, que, por más que queramos lo contrario, es inevitable. Ahora, querida cammunidad, trato de reconciliarme con esto.

De la Menstruación y la Sororidad…

Lectores de mi corazón…. 

Hace mucho tiempo, pensaba que trabajar en ambientes excesivamente femeninos era la muerte. Siendo mujer, cuya vida profesional se ha desarrollado principalmente en medio de hombres, siempre creí que no me sentiría cómoda trabajando con muchas mujeres, tal vez por aquellos estereotipos que están tan instalados en nuestra imaginario colectivo: El chisme, la envidia, el malgenio, lo complicadas que podemos llegar a ser. En cambio, con hombres, todo es practicidad, lógica y productividad.

Luego, empiezan a ponerse de moda conceptos como la sororidad. Para las mentes que nos leen y no se encuentran familiarizadas con el concepto, la respetable REAL ACADEMIA DE LA LENGUA (RAE) nos saca de dudas, indicando que la sororidad es “la relación de hermandad y solidaridad entre mujeres, a fin de crear redes de apoyo que impulsen cambios sociales hacia la igualdad”. Palabras más, palabras menos, es básicamente solidaridad femenina. Entonces muy lindas nos decimos “sororas”.

Mis escenarios laborales, me han llevado a encontrarme con mujeres extraordinarias, llenas de capacidades, talentos y dones, a quienes admiro y con quienes siento que juntas podemos desarrollar proyectos exitosos en suma de lo que ellas saben hacer con lo que yo hago bien. Si un ambiente femenino tienes mujeres así, ahí si me gusta estar.

Sin embargo, hay ocasiones donde a muchas otras mujeres, se les olvida que somos hermanas, y más por compartir nuestras características biológicas. Y es donde sale al paso un adagio popular que dice que no hay peor crítica que la que le hace una mujer a otra mujer… ¿What? Y no pues que muy sororas.

Mujeres criticando a otras porque si visten así o asá, porque si el cabello, que si se dejan las canas o se las tiñen… Pero lo peor, lo peor de todo, en lo que a falta de solidaridad femenina se refiere, son aquellas mujeres que se atreven a opinar sobre aquellas hermanas que padecen síntomas relacionados con su período menstrual. Desde compañeras de trabajo, tías, la propia madre, o peor aún: Las médicas tratantes. Naturalmente, no son todas… Pero creo que a muchas nos ha pasado: Un comentario hiriente o una opinión que minimiza la situación que algunas pasamos.

Y para mí, más de lo bonito que pueda sonar el término de sororidad, está algo básico que todo ser humano debería vivir: La simple y básica empatía de toda la vida, la empatía que tenemos que sentir por los demás.

Menstruación o Menopausia…

Lectores de mi corazón…. 

¿Será debatible? Si ustedes pudieran elegir…. ¿Elegirían seguir teniendo la menstruación o preferían que llegara ya la menopausia? 

La verdad, no sé que dé más terror. No me malentiendan, por favor. Conozco muy bien la importancia de la menstruación y de nuestro ciclo hormonal; y sé que existen muchas formas de enfrentar los síntomas molestos que acarrea nuestro período (Antes de que crean que soy una quejica no más, éste será tema de otra carta).

Pero creo que inevitablemente hay quienes nos hemos preguntado alguna vez… ¿Y si de una vez por todas, empezara mi menopausia? 

Aunque no les niego que también le temo. Si toda la vida he tenido una suerte de desequilibrio hormonal – que venga que a mi edad parezco adolescente (En lo que a la menstruación se refiere) –, no me imagino cómo irá a ser mi menopausia. Tal vez la espero con ilusión, al imaginarme liberada de los síntomas, las incomodidades, la montaña rusa emocional… ¿Qué? Según me he informado, parece que intercambiaré unas molestias por otras. ¡Esto nunca va a parar! ¿Ustedes qué opinan?