El malestar psicológico a veces es silencioso

Lectores de mi corazón.

En nuestra cammunidad espero que puedas encontrar palabras de aliento y apoyo. Que leyendo mis cartas puedas encontrar ese mensaje que tu corazón anhela y que vayas encontrando paz.

A veces, cuando hablo con mi hija y le hago preguntas sobre su día, y sus respuestas son que todo está bien, me da miedo que todo esté mal, y me lo oculte por evitarme una preocupación. Eso se vuelve una olla a presión que termina indefectiblemente por explotar y es peor. Lo digo con toda propiedad, por las propias experiencias.

Así que a medida que lees mis cartas, recuerda que hay situaciones que se salen de nuestro control y necesitamos hablarlo y pedir ayuda. Solo hablarlo libera porque nos hace sentir que alguien más nos ayuda con nuestra pesada carga, así no se haya resuelto la situación que te intranquiliza.

Sea con una bella amistad, un familiar de confianza, el pastor de la iglesia o el sacerdote, u ojalá con un buen profesional de la psicología. O escribe, puede ser un paso previo si aún no te atreves a hablar, pero no eches en saco roto la posibilidad de hablar con alguien. Si hablas a tiempo, puedes evitar una debacle emocional más seria que pueda derivar en un trastorno psicológico más difícil de tratar. 

Hoy en día, se habla mucho del mindfulness, y aunque no soy muy letrada en esa materia, por lo menos si te puedo decir que sin usar un término tan rimbombante, todos merecemos tener paz mental. No la sacrifiques por nada, ni por el ser más amado. Recuerda que ese ser amado te necesita bien. Antes de amar, te tienes que amar tú, valorarte tú y cuidar de ti. Y recuerda lo fundamental: Cuida de tu alimentación, y sal a caminar al sol. No te imaginas el bien que te hará.