Lectores de mi corazón.
El día de ayer Domingo 10 de Mayo fue el día de las madres en algunas partes del mundo. Entre ellas Colombia, donde se celebra el segundo domingo de mayo y este año coincidió en fecha con la celebración en otros países.
Sea o no una fecha comercial, no puedo dejar pasar la oportunidad de hacer mención a esta celebración.
De todos los colores, tamaños y sabores. Hay quienes como yo nos sentimos orgullosos y agradecidos de la mamá que tenemos. Hay quienes las culpan de sus traumas. De todo hay.
Nosotras mismas nos convertimos en madres, llenas de expectativas. Unas muy altas. Y aquí vamos con la labor maternal como podemos.
El caso es éste: Recibimos felicitaciones un día por una labor que cumplimos cada día, hasta el último día. Con sus inmensas alegrías, satisfacciones y, por su puesto, desafíos.
Hoy, a mi madre, mi profunda gratitud hoy y siempre, que hasta el sol de hoy me sostiene.
A las madres que conozco y que no conozco y que hoy me leen: Dense ustedes misma su felicitación. En medio de las tormentas de la vida, ustedes saben lo que han dado, sus renuncias y su amor. Lo están logrando.