Pequeñines

Lectores de mi corazón.

Si han leído mis cartas anteriores saben que tengo una hija adolescente, con quien ha sido fascinante analizar lo que nos rodea. Sin dejar de ser un desafío (Cualquiera que tenga un adolescente en casa, sabe a qué me refiero), en la adolescencia se desarrolla un sentido crítico en ellos que es bastante interesante explorar.

Pero quienes están rodeados de infantes, dígase menores de ocho años, saben lo divertidos que pueden ser los momentos con ellos. Con sus ocurrencias, su inocencia, su creatividad y espontaneidad, llegamos a ver el mundo con otros ojos. Como que renuevan nuestra fe en la humanidad. Nos dan pequeños chispazos de que todo puede ser mejor, llenan las casas de alegría y nos motivan a ser mejores.

Claro, que los hay de muchas formas de ser, y también malcriados, que terminan pagando los platos ratos de una mala educación y falta de límites que son responsabilidad de sus padres o cuidadores. Pero en general, los infantes llenan de alegría y luz cualquier espacio. Ayudan a hacer de este mundo, un lugar un poco más habitable

Batería Social

Lectores de mi corazón.

Me defino como una persona bastante introvertida. No tengo problema con quedarme sola, me gusta el silencio, a veces prefiero escuchar que hablar.

Aunque eso no significa que no tenga que dar una opinión para dar, o que no pueda hablar en público. Modestia aparte tengo cierta habilidad para expresarme.

Socializar nunca ha sido mi prioridad, sin embargo, soy consciente de que es muy importante. Finalmente, los seres humanos son sociales por naturaleza… Aunque llegué tarde a la repartición de amigabilidad. En general, tengo que hacer un ejercicio mental previo muy intenso cuando sé que estaré rodeada de muchas personas, en especial cuando no me conocen muy bien.

Primero, porque además de ser introvertida, soy muy seria. Mi mirada es profunda y en ocasiones desafiante. Puedo pasar por antipática, pero tal vez solo estoy exhorta en mis propios pensamientos o incluso preocupaciones, preocupaciones que no me abandonan hasta en los mejores momentos o con las mejores personas.

Mi ceño siempre está fruncido, como si me la pasara de mal humor. A algunos seres humanos les parece un tanto irritante esa característica mía.

Así que antes de estar con más personas, en especial si apenas voy a interactuar con ellas por primera vez, debo pensar en mis gestos, mi postura física, mi tono de voz, que complementa divinamente esta cara de brava que me gasto.

Aunque tiene sus ventajas: En ocasiones termina alejando gente que no vale la pena, y sé que quienes se quedan les interesa ir más allá de que lo que se ve a simple vista.

Pero a veces pasa algo que muy seguramente muchas personas introvertidas me podrán entender: Se me va agotando esa “Batería Social”. No puedo dejar de preguntarme como hacen esas personas tan sociales… A veces me encuentro a mí misma en una reunión ligeramente agotada, física y mentalmente, y van surgiendo las ganas de partir porque ya me está costando socializar. Dependiendo del entorno y con quienes esté, sé que tal vez me deba esforzar un poco más… ¿O no?

Caminar en reversa

Lectores de mi corazón.

Ahora que nos bombardean con cantidad de videos sobre la importancia del ejercicio, dicho sea de paso que obvio que si es muy importante, hay una gran oferta de gente mostrándonos sus rutinas en gimnasio.

Por más que uno no quiera, siempre se va a topar con video de esos, e inevitablemente cómo que se queda en la cabeza, porque hace algunos días, me soñé que yo estaba haciendo ejercicio en una máquina de esas que hay en los gimnasios que simulan unas escaleras. Pero lo más extraño de todo, en mi sueño yo me encontraba haciendo el ejercicio de espaldas, y conversaba con alguien, que no recuerdo quien era en el sueño, diciéndole que caminar en reversa era más efectivo.

Al despertar, solo pensaba en esa frase “Caminar en reversa”.

Eso me puso a reflexionar, frente a algunos momentos de mi vida, y como que les pude dar nombre en retrospectiva… Como que son momentos en que iba caminando en reversa ¿No les ha pasado? Tanto luchar, trabajar, sacrificarse, y uno como perdido, sin rumbo, cada vez más lejos de lograr eso que tanto anhelamos.

¿Caminar en reversa? Cada día desde ese sueño pienso en esa expresión, y peor aún, que en ese sueño, hubiera dicho que caminar en reversa era más efectivo…

¿Qué mensaje tendré que yo que encontrar en ese “Caminar en reversa es más efectivo”? Es fácil olvidar que en esos momentos de lo que les hablo, momentos que seguramente compartimos, cada quien, desde su experiencia, no estamos caminando en reversa. Tal vez es un cúmulo de experiencias que tenemos que vivir y nos preparan para alcanzar lo que tanto anhelamos. Es difícil verlo desde esa perspectiva si a veces como que no avanzamos hacia nuestros propósitos de una manera más tangible. Ojalá que si sea que nos estamos preparando, y efectivamente no sea que literalmente caminamos en reversa.