Los gurúes de tu profesión

Lectores de mi corazón.

En esta cammunidad, muy seguramente hay personas que se dedican a diferentes oficios, que tienen toda clase de profesiones, habilidades y técnicas.

Y sin importar tu campo de acción, seguramente te has topado con “personas muy sabias”, sobre tu quehacer profesional. Y claro, probablemente habrá consejos que podrías tomar, pero, ¿Cierto que hay unos que se creen dueños de la verdad?

No me malentiendan, no crean que yo no tengo la capacidad de aceptar un buen consejo. Me refiero a aquellos que piensan que descubrieron la fórmula mágica de su carrera profesional y nos quieren hacer creer que su forma de hacer las cosas es la única y cualquier variación es peor que el pecado original.

¿Entonces dónde queda nuestro sello personal? Si somos buenos en lo que hacemos, de repente ¿Por qué no podemos lograr nuestras metas profesionales a nuestra manera?

Si hemos llegado hasta donde hemos llegado, en parte es porque le imprimimos ese no sé qué que cada identidad tiene.

Eso sí, no despreciemos la importancia de los mentores. Eso ya es diferente. Recuerden que un buen mentor, así sea en redes sociales o en libros, nos puede acercar más a nuestras metas. Sea que te desempeñes en una empresa o seas tu propio jefe, aprender de un buen mentor, lo que va a desencadenar es que puedas brillar aún más en lo que haces. Eso solo quiere decir, que debes saber elegir a quien oír.

El malestar psicológico a veces es silencioso

Lectores de mi corazón.

En nuestra cammunidad espero que puedas encontrar palabras de aliento y apoyo. Que leyendo mis cartas puedas encontrar ese mensaje que tu corazón anhela y que vayas encontrando paz.

A veces, cuando hablo con mi hija y le hago preguntas sobre su día, y sus respuestas son que todo está bien, me da miedo que todo esté mal, y me lo oculte por evitarme una preocupación. Eso se vuelve una olla a presión que termina indefectiblemente por explotar y es peor. Lo digo con toda propiedad, por las propias experiencias.

Así que a medida que lees mis cartas, recuerda que hay situaciones que se salen de nuestro control y necesitamos hablarlo y pedir ayuda. Solo hablarlo libera porque nos hace sentir que alguien más nos ayuda con nuestra pesada carga, así no se haya resuelto la situación que te intranquiliza.

Sea con una bella amistad, un familiar de confianza, el pastor de la iglesia o el sacerdote, u ojalá con un buen profesional de la psicología. O escribe, puede ser un paso previo si aún no te atreves a hablar, pero no eches en saco roto la posibilidad de hablar con alguien. Si hablas a tiempo, puedes evitar una debacle emocional más seria que pueda derivar en un trastorno psicológico más difícil de tratar. 

Hoy en día, se habla mucho del mindfulness, y aunque no soy muy letrada en esa materia, por lo menos si te puedo decir que sin usar un término tan rimbombante, todos merecemos tener paz mental. No la sacrifiques por nada, ni por el ser más amado. Recuerda que ese ser amado te necesita bien. Antes de amar, te tienes que amar tú, valorarte tú y cuidar de ti. Y recuerda lo fundamental: Cuida de tu alimentación, y sal a caminar al sol. No te imaginas el bien que te hará.

Felices Pascuas

Lectores de mi corazón.

Acabamos de llegar de Semana Santa, para muchos la Semana Mayor, la más importante, la más más. Para otras personas, la oportunidad de darse un respiro y descansar un poco. Un alto en el camino.

Sin importar en lo que creas, te deseo unas felices pascuas.

Felices pascuas desde este punto de vista:

Unas felices pascuas que signifiquen una nueva vida, con una mentalidad diferente, más enfocada y tranquila. Donde transites tus dificultades desde lo que tienes y no desde lo que careces.

Una nueva vida donde puedas tener la fuerza para asumir ese cambio que tu corazón tanto anhela. Donde puedas transformar tu entorno para transformar tu vida.

Ah, pero tú dirás, no necesito transformar nada, mi vida no puede estar mejor. Entonces tus felices pascuas serán un estado de gratitud permanente. Agradecer y agradecer, gratitud que te permite mantenerte en sintonía con tu abundancia.

Así, ciertamente todos y cada uno, queridos lectores, pueden tener unas felices pascuas.